Actigrafía para la evaluación de trastornos del sueño
Actigraphy in sleep disorder assessment

Ano de publicação: 2015

CONTEXTO CLÍNICO:

La clasificación internacional de los trastornos del sueño los divide en siete categorías principales: el insomnio, los trastornos respiratorios relacionados al sueño, los trastornos centrales de hipersomnolencia, los trastornos del ritmo circadiano de sueño/vigilia, los trastornos del movimientos relacionados al sueño, las parasomnias y otros trastornos del sueño. Se estima que aproximadamente un tercio de la población refiere padecer insomnio, aunque sólo un 6-15% son diagnosticados. Otros trastornos, como la hipersomnolencia, la apnea obstructiva del sueño y el síndrome de piernas inquietas tienen prevalencias de entre 1 y 26%. El método de diagnóstico de referencia para los trastornos del sueño es la polisomnografía, en la que se obtiene información de por lo menos cuatro canales (electroencefalografía, electromiografía y dos electrooculógrafos) y es manualmente puntuado por expertos para definir etapas del sueño. Se realiza en laboratorios especializados. Si bien este es el estándar diagnóstico, tiene desventajas relacionadas al costo derivado de su equipamiento especializado y la carga de trabajo que implica. Se postula a la actigrafía como un método de menor consumo de recursos y potencial para ser utilizado de forma domiciliaria.

TECNOLOGÍA:

El término actigrafía hace referencia a la evaluación de patrones de actividad mediante dispositivos habitualmente colocados en la muñeca o tobillo que registran el movimiento corporal. Este estudio puede realizarse en el lugar donde el paciente duerme habitualmente o en ámbitos clínicos si se trata de pacientes internados. Estos registros son interpretados por programas de computadora como períodos de sueño/vigilia. Debe tomarse en cuenta que, a diferencia de la polisomnografía, que mide por lo menos los cuatro canales, la actigrafía simple se basa en la medición únicamente de los movimientos de las extremidades. Una limitación de esta técnica es que al medir sólo movimientos, sin incluir otros parámetros fisiológicos como la actividad cerebral y movimientos oculares, los períodos en los que el sujeto está despierto, pero inmóvil, son registrados como sueño.

OBJETIVO:

Evaluar la evidencia disponible acerca de la eficacia, seguridad y aspectos relacionados a las políticas de cobertura de la actigrafía para la evaluación de trastornos del sueño.

MÉTODOS:

Se realizó una búsqueda en las principales bases de datos bibliográficas (incluyendo Medline, Cochrane y CRD), en buscadores genéricos de Internet, agencias de evaluación de tecnologías sanitarias y financiadores de salud utilizando la siguiente estrategia: (actigraph[tiab] OR actigraphy[tiab] OR actigraphic monitoring[tiab] OR actigraphic recording[tiab] OR actimeter[tiab] OR actometer[tiab] OR wrist activity[tiab]) AND (Sleep[tiab] OR "Sleep Disorders"[Mesh]). Se priorizó la inclusión de revisiones sistemáticas (RS), ensayos clínicos controlados aleatorizados (ECAs), evaluaciones de tecnologías sanitarias y económicas, guías de práctica clínica (GPC) y políticas de cobertura (PC) de otros sistemas de salud cuando estaban disponibles. En el presente informe, se definió sensibilidad como la capacidad del dispositivo de identificar los períodos de sueño y especificidad como la capacidad de identificar los períodos de vigilia.

RESULTADOS:

Para el siguiente informe se incluyeron dos RS, una GPC y dos PC.

CONCLUSIONES:

La evidencia para el uso de actigrafía como técnica aislada en la evaluación de trastornos del sueño, es insuficiente como para arribar a conclusiones sobre su precisión diagnóstica y su utilidad terapéutica. Ningún financiador relevado considera su cobertura. Las guías de los principales trastornos de sueño no la incluyen.

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