Rehabilitación cognitiva en déficit cognitivo secundario a accidente cerebrovascular
Cognitive rehabilitation in cognitive deficit secondary to stroke

Ano de publicação: 2015

CONTEXTO CLÍNICO:

En Argentina, la prevalencia del accidente cerebrovascular (ACV) es de 868 casos por cada 100.000 habitantes, presentando alguna incapacidad significativa en el 52% de los casos. Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cerebrovasculares afectan a 15 millones de personas al año, de las cuales un tercio mueren y otro tercio quedan discapacitadas en forma permanente. Constituye la primera causa de invalidez, la segunda de demencia y la tercera de muerte, dentro del conjunto de enfermedades neurológicas. Entre las secuelas posteriores a un ACV pueden estar involucradas áreas cognitivas como la concentración y la atención, la memoria, la percepción espacial, la praxia motora y funciones ejecutoras. Se postula el uso de la rehabilitación cognitiva para pacientes con déficit cognitivo secundario a ACV.

LA TECNOLOGÍA:

La rehabilitación cognitiva es un conjunto de procedimientos y técnicas terapéuticas que tienen como objetivo final alcanzar el máximo rendimiento intelectual así como la mejor adaptación familiar, laboral y social en aquellos pacientes que sufrieron secuelas cognitivas asociadas a injuria cerebral. Se aplica en numerosas patologías entre ellas el ACV y su fundamento neurobiológico es la plasticidad sináptica. Puede ser realizada por médicos fisiatras, neurólogos, psiquiatras, kinesiólogos, psicólogos o terapeutas ocupacionales y puede incluir herramientas auxiliares (computadoras, dispositivos electrónicos).

OBJETIVO:

Evaluar la evidencia disponible acerca de la eficacia, seguridad y aspectos relacionados a las políticas de cobertura de la rehabilitación cognitiva en déficit cognitivo secundario a ACV.

METODOLOGÍA:

Se realizó una búsqueda en las principales bases de datos bibliográficas (incluyendo Medline, Cochrane y CRD), en buscadores genéricos de Internet, agencias de evaluación de tecnologías sanitarias y financiadores de salud utilizando la siguiente estrategia: (Stroke[Mesh] OR Stroke*[tiab] OR CVA[tiab] OR Apoplex*[tiab] OR Brain Vascular[tiab] OR Cerebrovascular Accident*[tiab]) AND (Language Disorders[Mesh] OR Blindness, Cortical[Mesh] OR Babinski[tiab] OR Cortical Blind*[tiab] OR Language[tiab]) AND (Rehabilitation[Mesh] OR Rehab*[tiab]). Se priorizó la inclusión de revisiones sistemáticas (RS), ensayos clínicos controlados aleatorizados (ECAs), evaluaciones de tecnologías sanitarias y económicas, guías de práctica clínica (GPC) y políticas de cobertura de diversos sistemas de salud cuando estaban disponibles.

RESULTADOS:

Para el siguiente informe se incluyeron una revisión panorámica, un ECA, un estudio de serie de casos, seis GPC, una ETS y nueve políticas de cobertura.

CONCLUSIONES:

La evidencia encontrada para el uso de la rehabilitación cognitiva en el déficit cognitivo secundario a un accidente cerebrovascular es de moderada calidad metodológica. La rehabilitación cognitiva solo mostró mejoras a corto plazo en lo que respecta a la conciencia espacial, la atención dividida (aquella que involucra varias tareas), las actividades de la vida diaria asociadas a la praxia motora y la fluencia verbal, sin encontrarse resultados positivos sobre la memoria ni en las funciones ejecutoras. Estos resultados deberán ser interpretados teniendo en cuenta que se trata de una intervención poco generalizable ya que se adecúa a cada paciente en particular. No hay consenso sobre su cobertura entre los financiadores de salud relevados ni entre las guías de práctica clínica incorporadas.

Mais relacionados