Glucosamina y glucosamina-condroitín sulfato en el tratamiento de la osteoartrosis

Ano de publicação: 2016

ANTECEDENTES:

La osteoartrosis es la enfermedad más común del sistema músculo-esquelético y constituye la principal causa de discapacidad o invalidez de todas las enfermedades crónicas. Desde 1990 surgen agentes “condromoduladores”, muchos de venta libre, con discutido valor terapeútico y creciente demanda inducida por el complejo médico industrial.

OBJETIVO:

Evaluar la eficacia y seguridad de la Glucosamina y de la combinación Glucosamina y Condroitín sulfato en el tratamiento de la osteoartrosis.

MÉTODO:

Revisión sistemática donde se incluyeron 11 revisiones sistemáticas y metaanálisis, de 106 elegibles, publicados entre 2000 y 2015, con los siguientes puntos finales primarios: dolor evaluado por diferentes escalas, función, rigidez y eventos adversos; puntos finales secundarios: disminución del ancho del espacio articular, evaluación global del paciente y evaluación global del médico.

RESULTADOS:

Para los puntos finales primarios, las revisiones que ajustaron por sesgos y estratificaron por cada uno de ellos: ICCAs de alta calidad, el ocultamiento y el enmascaramiento adecuado, el análisis por intención de tratar, la independencia de la financiación de la industria y el mayor tamaño de la muestra, observaron un tamaño del efecto de moderado a leve o nulo (índice de Cohen de 0.0 a 0.5) en los grupos tratados con glucosamina o glucosamina-condroitín asociados, cuando se los comparó con placebo o AINES. Otras debilidades metodológicas fueron las diferencias en el periodo de seguimiento entre los participantes, las dosis y vías de administración, el tipo de preparaciones de glucosamina y sesgos de publicación. Esto genera eterogeneidad entre los estudios primarios con un elevado índice de inconsistencia, que tiene potencialidad para desviar la medida común de resultados de los MA.

CONCLUSIONES:

Para los puntos finales primarios, no hubo diferencias significativas de eficacia al comparar el sulfato de glucosamina contra placebo, aunque parecería mejorar su efecto si está asociada al condroitín sulfato. Tampoco se encontraron diferencias cuando se comparó la glucosamina o su asociación a condroitín sulfato con AINES. Los eventos adversos de la glucosamina, ya sea administrada sola o en combinación al condroitín sulfato, son más infrecuentes y menos serios que los que presentan los AINEs, pero aún no está claro si modifica el metabolismo de la glucosa. El clorhidrato de glucosamina no es efectivo por vía oral. Las evidencias muestran que el efecto de estos compuestos sobre el dolor y la funcionalidad articular es, nulo o leve, por lo que su valor en la clínica es limitado y no agregan valor terapéutico al tratamiento de la osteoartrosis.(AU)

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