Efectividad y seguridad de risperidona en terapia combinada con estabilizadores del ánimo en personas con trastorno afectivo bipolar

Ano de publicação: 2013

Antecedentes:

Descripción de la condición de salud de interés: El trastorno maníaco-depresivo (CIE-10: F31), término acuñado por Emil Kraepelin a fines del siglo XIX, es una enfermedad mental que la psiquiatría clasifica como un desorden afectivo; cuando se manifiesta se acompaña de episodios alternantes o concurrentes de manía o depresión (que pueden durar horas o días) se habla de un trastorno afectivo bipolar. El diagnóstico está basado primordialmente en las propias experiencias y vivencias del sujeto, así como anomalías del comportamiento reportadas por familiares o compañeros de trabajo, todo lo cual finalmente es caracterizado por profesionales de salud –específicamente psiquiatras, que pueden encontrar difícil clasificar a un individuo como afectado por un trastorno monopolar o uno bipolar; el diagnóstico diferencial de la enfermedad involucra a la esquizofrenia, el desorden de hiperactividad y déficit de atención, la fobia social o la personalidad limítrofe entre otras condiciones que –cabe anotar- pueden coexistir con el TAB. Aunque se usan escalas, tales como la de diagnóstico de espectro bipolar, éstas no reemplazan el ejercicio de una historia clínica y mental completa.

Descripción de la tecnología:

La risperidona es un fármaco de alta potencia antipsicótica, predominando sobre su acción sedante. Pertenece al grupo de los antipsicóticos nuevos o atípicos, los cuales tienen un mejor perfil de seguridad, al presentar una menor incidencia de efectos extrapiramidales. Risperidona está indicado en el tratamiento de las psicosis esquizofrénicas agudas y crónicas. También alivia los síntomas afectivos (tales como depresión, sentimientos de culpabilidad, ansiedad) asociados a la esquizofrenia.

Evaluación de efectividad y seguridad:

Pregunta de investigación: En pacientes adultos con trastorno afectivo bipolar ¿cuál es la efectividad y seguridad de risperidona, olanzapina, quetiapina o aripripazol (antipsicóticos) en combinación con litio o divalproato sódico (estabilizadores del estado de ánimo) comparados con monoterapia de litio o divalproato sódico (estabilizadores del ánimo) para disminuir la recurrencia de la alteración del estado de ánimo (episodios maníacos, depresivos o episodios afectivos mixtos), incidencia de eventos adversos y retiro del tratamiento? La pregunta de investigación fue refinada y validada con base en: autorización de mercadeo de la tecnología para la indicación de interés (registro sanitario INVIMA), listado de medicamentos vitales no disponibles, cobertura de las tecnologías en el Plan Obligatorio de Salud (POS) (Acuerdo 029 de 2011), revisión de grupos terapéuticos (código ATC: Anatomical, Therapeutic, Chemical classification system), recomendaciones de guías de práctica clínica actualizadas, disponibilidad de evidencia sobre efectividad y seguridad, uso de las tecnologías (listas nacionales de recobro, estadísticas de prescripción, entre otros), estudios de prevalencia/incidencia y carga de enfermedad y consulta con expertos temáticos (especialistas clínicos), sociedades científicas y otros actores clave.

Población:

Estudios cuya población objeto son adultos con diagnóstico de trastorno afectivo bipolar.

Metodología:

Búsqueda de literatura, Búsqueda en bases de datos electrónicas.

Conclusiones:

Efectividad: la combinación de risperidona, olanzapina, quetiapina o aripripazol con litio o divalproato sódico (estabilizadores del ánimo) como terapia de mantenimiento para el trastorno afectivo bipolar es más efectiva en comparación con monoterapia de litio o divalproato sódico, para los desenlaces de episodios de recaída de alteración del ánimo (episodios maniacos, depresivos o mixtos). No es significativa la diferencia en efectividad entre los antipsicóticos (risperidona, olanzapina, quetiapina, aripripazol) para los episodios de alteración del ánimo (episodios maniacos, depresivos o mixtos). Aunque la adición de psicoterapia al manejo del TAB excede el objetivo de esta evaluación, hay información proveniente de la evidencia aquí incluída que señala como la estrategia más efectiva, la adición de psicoterapia a la terapia farmacológica para el tratamiento del TAB.

Seguridad:

los antipsicóticos se asocian con mayor frecuencia de eventos adversos en comparación con placebo; no hay evidencia conclusiva sobre las diferencias de efectos adversos entre los antipsicóticos (risperidona, olanzapina, quetiapina, aripripazol). No se encontró evidencia para el desenlace retiro de tratamiento en la terapia combinada de mantenimiento.

Mais relacionados