Técnicas de Reproducción Humana asistida de alta complejidad

Ano de publicação: 2021

INTRODUCCIÓN:

La infertilidad es definida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la patología del sistema reproductor caracterizada por la incapacidad de lograr un embarazo clínico después de 12 meses o más de relaciones sexuales no protegidas.[1] Las técnicas de alta complejidad son aquellos procedimientos que incluyen la manipulación de gametos, o embriones humanos para generar el embarazo. Entre las técnicas incluidas se encuentra la fertilización in-vitro (FIV) y la inyección intra-citoplasmática de espermatozoides (ICSI), transferencia de embriones y criopreservación de los mismos, la donación de ovocitos y embriones y el tratamiento de útero subrogado. [1,2]. En el año 2015 se reglamentó el acceso a las técnicas de reproducción humana asistida de alta complejidad en el Uruguay. La Ley Nº 19.167/013, los Decretos Nº 84/015 y N° 46/017, reglamentaron la financiación de las mencionadas técnicas.[3] Para el acceso a la cobertura las pacientes deberán tener una edad mayor de 18 y menor de 40, y deben cumplir con los criterios establecidos en la normativa de cobertura financiera.[2] El 17 de Agosto del 2020, mediante Decreto del Poder Ejecutivo se modifica la accesibilidad a las técnicas de Reproducción Humana Asistida, eliminado el incremento de los copagos según número de intentos, permitiendo un mayor alcance de la población objetivo.[4] Son tres las clínicas de fertilidad habilitadas en 2015 por el Ministerio de Salud Pública, a realizar procedimientos financiados por el Fondo Nacional de Recursos; Clínica Suizo Americana (CSA), Centro de Esterilidad Montevideo (CEM), y Centro de Reproducción Humana ( CERHIN).

OBJETIVOS:

Conocer el resultado de las técnicas de reproducción humana asistida de alta complejidad financiadas por el Fondo Nacional de Recursos desde el inicio de la cobertura.

METODOLOGÍA:

El presente es un estudio observacional retrospectivo, de una cohorte de pacientes usuarias de los procedimientos de RHA, basados en registros secundarios del Fondo Nacional de Recursos y Ministerio de Salud.

De acuerdo a los objetivos específicos planteados se consideraron dos puntos de corte diferentes:

para el 1er objetivo se tomaron aquellas mujeres incluidas en la cobertura financiera de las técnicas de reproducción humana asistida, desde el inicio de la cobertura en abril de 2015 hasta el 31 de diciembre de 2019. Para el análisis del segundo objetivo se evaluaron los nacidos vivos producto de las técnicas de reproducción humana asistida realizadas hasta el 31 de marzo de 2019 (Nacidos Vivos hasta diciembre de 2019).

RESULTADOS:

Caracterizar a las pacientes que hicieron uso del programa de RHA desde el inicio de cobertura hasta diciembre de 2019. La caracterización será en función de la edad, clínica de fertilidad, departamento de procedencia y tipo de prestador.

CONCLUSIONES:

Hasta diciembre de 2019 un total de 3.264 mujeres hicieron uso de las prestaciones financiadas por el Fondo Nacional de Recursos de técnicas de Reproducción Humana Asistida de alta complejidad, atribuyéndose a marzo de 2019 como resultado un total de 1.008 Nacidos Vivos producto de las técnicas financiadas (nacidos vivos hasta diciembre 2019). El corrimiento de la edad de inicio de la maternidad, ha hecho a las técnicas de Reproducción Asistida una opción en el tratamiento de la infertilidad de las parejas. Año a año, se incluyen aproximadamente 700 mujeres a la cobertura por el FNR, la actual disminución de los copagos y la extensión de edad de maternidad proyectan un número de mujeres a financiar creciente. La edad media de presentación ha variado en función del marco normativo, presentado al 2019 un promedio de 36,19 años (el más bajo desde el inicio de la cobertura), la modificación en la edad de presentación seguramente influya en resultados futuros tanto para gestaciones como para Nacidos Vivos. La evolución temporal muestra anualmente una tendencia creciente en la elección de una de las clínicas, observándose la siguiente distribución entre las clínicas con los siguientes porcentajes de distribución: CEM (año 2015 el 64.4%, en 2019 80,4%), CSA (año 2015 22,7%, en 2019 14.5%), Cerhin (año 2015 12.9%, en 2019 5.1%). La mayoría de las transferencias embrionarias evaluadas pertenecieron a transferencias en fresco (60.7%), superando el número de transferencias con embriones criopreservados. Los resultados mostraron una mayor tasa de parto en transferencias de criopreservados respecto a transferencias en fresco, en todos los grupos etarios e independiente de las clínicas de RHA esto debido a las mejores condiciones del endometrio al momento de la implantación. La tasa de parto en relación a la transferencia cae con el aumento de la edad materna, siendo el grupo menor a 35 años el que presentó mejores resultados. En los grupos etarios analizados Uruguay se presenta con una Tasa de parto por transferencia global mejor a la reportada por el resto de los países (según el registro de Red Lara). Respecto a las clínicas de Reproducción Asistida en las categorías analizadas, una de las clínicas presentó mejores tasas de parto por transferencias independiente de la edad materna con valores puntuales favorables en todos los rangos etarios analizados. Los resultados de Ovodonación obtenidos son similares a los obtenidos para ovocitos propios, siendo imputados el 22% de las transferencias realizadas y el 21% del total de los nacidos vivos adjudicables a las técnicas de reproducción Asistida. En un total de 1.008 nacimientos, se presentó una proporción de embarazos múltiples de 20,1% con variabilidad entre clínicas (19,3%-26,2%).

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