Criolipólisis: su aplicación en la medicina estética

Año de publicación: 2017

INTRODUCCIÓN:

La adiposidad localizada está frecuentemente asociada a insatisfacción con la forma del cuerpo, alteración de la autoestima y de las relaciones interpersonales. En la actualidad, el auge de procedimientos estéticos es impulsado por la generación del baby boom, que busca minimizar o retrasar los signos del envejecimiento, lo cual muchas veces se transforma en una obsesión por alcanzar estándares de belleza y formas ideales del cuerpo. Una encuesta reveló que, en el año 2016, los estadounidenses gastaron más de 15 mil millones de dólares en procedimientos estéticos quirúrgicos combinados con aquellos no quirúrgicos, siendo el procedimiento más popular la liposucción. Sin embargo, desde su advenimiento en los años ´70, el número de procedimientos quirúrgicos ha disminuido, tal vez por conocerse los inconvenientes provocados por la anestesia y los riesgos inherentes a la cirugía, sumados los tiempos de reposo prolongado y a efectos tales como dolor e hinchazón. Mientras tanto, el número de procedimientos mínimamente invasivos - denominados lunch time procedures pues se completan en menos de 2 horas- han aumentado, registrándose en el año 2000 un incremento del 137%.

Entre los tratamientos no quirúrgicos se encuentran:

láser (lipólisis), ultrasonido, radiofrecuencia y luz infrarroja con evidencia variable en cuanto a su eficacia. Todos ellos tienen por ventaja que el paciente puede volver a su actividad normal inmediatamente después del tratamiento. Sin embargo, no tuvieron éxito debido a sus limitaciones terapéuticas, sumadas a la cantidad de sesiones y los escasos resultados clínicos. La propuesta estética actual para deshacerse de aquellos cúmulos grasos que persisten en pacientes que realizan dieta y ejercicio es la criolipólisis (CL), la cual ha presentado resultados estadísticamente significativos, con efectos adversos leves que desaparecen a las semanas del tratamiento. La CL surge como una técnica no invasiva, la cual es controlada y focalizada, cuya finalidad es la reducción del contorno corporal, para destruir el tejido adiposo subcutáneo a través de la apoptosis de los adipocitos, sin afectar al tejido circundante. Si bien un solo tratamiento de CL puede bastar para resolver el problema de pequeñas acumulaciones de grasa localizada, los resultados no son inmediatos, sino que hay que esperar 2 o 3 semanas para comenzar a ver cambios considerables en el área tratada. Por lo tanto, este procedimiento estético no es aconsejado para pacientes obesos con flacidez cutánea considerable, pues no es una forma de perder peso o de tratar la obesidad. Además, es muy importante tener en cuenta que, en la actualidad, no existen estudios que evidencien que el tratamiento de CL este asociado a la pérdida permanente de grasa.

OBJETIVO:

Evaluar la seguridad y eficacia de la criolipólisis (CL) en la reducción del contorno corporal.

TECNOLOGÍA:

En la actualidad existe una gran oferta de técnicas y procedimientos estéticos, ya sea para corregir arrugas como para aumentar o reducir zonas, eliminar la grasa ó modelar zonas del cuerpo. Una amplia variabilidad tecnológica se encuentra disponible para satisfacer la demanda de los usuarios, hombres y mujeres, brindando procedimientos más seguros y de menor costo, con tiempos de recuperación más cortos. Como hemos mencionado precedentemente, la CL es una técnica no invasiva para la reducción del tejido adiposo subcutáneo por enfriamiento controlado y localizado de los adipocitos, la cual se propone como el procedimiento alternativo a la liposucción o a la lipólisis (técnica láser), siendo menos costos, menos riesgosa e igual de efectiva. El equipo de CL se compone de un aplicador en forma de copa, que utiliza vacío moderado para tirar de la capa de piel y grasa, posicionándola entre dos placas de enfriamiento. Éstas producen una intensa bajada de temperatura, lo que induce a la muerte de adipocitos del área de tratamiento; el hielo lipídico intracelular se forma alrededor de los 4 a 10° C (en comparación con el agua a 0° C). Un estudio demostró que, aún en condiciones de temperatura de 1° C, los adipocitos presentan daños y sus posibilidades de supervivencia disminuyen.

DISCUSIÓN:

En las últimas décadas, las opciones para el rejuvenecimiento de quienes quieren mejorar su apariencia física se han multiplicado en virtud de la amplia variedad de tecnologías disponibles, que continúa creciendo, y que incluyen neuromoduladores, rellenos, escleroterapia, peelings químicos, lipoescultura, el uso de láseres, IPL, CL, entre otros. Al igual que ocurre con todas las tecnologías terapéuticas, los pacientes que reciben este tipo de tratamientos estéticos no están exentos de riesgo. Por lo tanto, el conocimiento oportuno de las complicaciones para su uso por parte de los profesionales es fundamental a la hora de resguardar la salud del paciente. En el presente informe hemos descripto a la CL como una técnica de tratamiento segura y efectiva para la reducción del exceso de tejido adiposo localizado30 acorde a la evidencia disponible, la cual proviene de revisiones sistemáticas, ensayos clínicos cuasiexperimentales o serie de casos, siendo las limitaciones de éstos el pequeño tamaño muestral, la heterogeneidad en cuanto a temperatura y factor de enfriamiento utilizados en los tratamientos estudiados y la posibilidad de la existencia de sesgos de publicación, habida cuenta que muchos estudios han sido financiados por los fabricantes del equipamiento. Los mejores resultados clínicos estarían asociados con la realización de masajes manuales después del tratamiento. Respecto del dolor y el disconfort durante el tratamiento, algunos autores destacan que fueron. resueltos con la administración de AINEs. No se observaron cambios en las estructuras nerviosas según las biopsias realizadas. No han sido evaluados los efectos de la CL a largo plazo. Sólo se ha publicado un pequeño estudio de dos sujetos tratados unilateralmente en un flanco y fotográficamente analizados luego de 5 años posteriores al procedimiento. En este estudio, se encontró que la reducción de grasa era duradera a pesar de las fluctuaciones en el peso corporal. Las evidencias disponibles en la actualidad muestran que la CL es una técnica en principio bien tolerada, con EA leves a moderados dentro de los cuales se incluyen: hormigueo, eritema, edema, moretones y entumecimiento, los cuales se resolvieron espontáneamente entre los 42 y 63 días posteriores a la intervención.

CONCLUSIÓN:

La CL es un procedimiento estético no invasivo que permite la reducción de pequeñas acumulaciones de grasa corporal en áreas que incluyen caderas, abdomen, cara interna y externa de los muslos, carilla interna de rodillas, brazos, espalda alta y baja, flancos, el tejido del pecho y el área submentoniana (debajo del mentón). Este procedimiento está indicado para su implementación sólo con fines estéticos y en aquellas personas que se encuentran dentro de un rango de peso apropiado para su talla y edad (IMC ≤ 30), realizan ejercicio de manera regular, mantienen una dieta saludable, poseen pequeños cúmulos grasos visibles en el tronco, miembros superiores e inferiores y cuello, y están dispuestos a mantener los resultados obtenidos en el procedimiento mediante un estilo de vida saludable y activo. Es muy importante resaltar el hecho de que esta técnica no está recomendada para pacientes con obesidad, dado que esta enfermedad sistémica crónica requiere tratamiento médico. Los estudios disponibles evaluados son de mediana o baja calidad, muestran que esta intervención es eficaz y bien tolerada con una baja incidencia de EA leves a moderados de resolución espontánea en el corto plazo. Dado que no hay estudios que evalúen su efectividad y seguridad a largo plazo, se debería proveer de estudios de mayor tiempo de seguimiento para comprobar su efectividad y seguridad. La población específica que se beneficia con su uso está bien determinada, y es de buena práctica no ampliar su indicación a poblaciones no estudiadas.

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