Membrana de oxigenación extracorpórea en infección por COVID-19

Año de publicación: 2020

CONTEXTO CLÍNICO:

La enfermedad por el Coronavirus 2019 (COVID–19, por su sigla en inglés Coronavirus Disease 2019) es una enfermedad respiratoria de humanos producida por un nuevo coronavirus identificado con la sigla SARS-CoV-2. El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaro la COVID-19 como una pandemia. Desde ese momento hasta el 7 de Julio, su circulación se ha reportado en más de 200 países reportándose más de 4.518.565 casos activos a la fecha y más de 7.540.432 casos cerrados de los cuales el 7% de estos murió (549.053 casos). El período de incubación de la infección por 2019–nCoV es de 2 a 14 días. La mayor parte de los contagios se producen persona a persona, siendo altamente transmisible.3 La clínica varía desde casos asintomáticos a cuadros febriles con tos y dificultad respiratoria, neumonía y distrés respiratorio. También puede acompañarse de alteraciones gastrointestinales.3 Según datos observacionales de China, del 87,9% de los casos que fueron hospitalizados por fiebre, el 15,7% desarrolló un cuadro de neumonía severa. El departamento de medicina interna del Hospital de Brigham de la escuela de medicina de Harvard ha postulado una clasificación clínico-terapéutica de la enfermedad que divide el curso de la misma en diferentes etapas y a su vez identifica dos subconjuntos patológicos superpuestos pero diferentes entre sí, desencadenados el primero de ellos por el virus y el segundo por la respuesta del huésped al virus.

TECNOLOGÍA:

La membrana de oxigenación extracorpórea está conformada por un circuito de tubos en el que se intercalan un oxigenador de membrana, una bomba que impulsa la sangre y un sistema de calentamiento de la misma. En es un dispositivo de asistencia mecánica que suple la función del corazón y/o del pulmón, oxigenando y proporcionando soporte circulatorio, hasta que se recupere la función del órgano afectado.

OBJETIVO:

El objetivo del presente informe es evaluar la evidencia disponible acerca de la eficacia y seguridad del uso sistema de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) en el tratamiento de la infección por COVID-19.

MÉTODOS:

Se realizó una búsqueda en las principales bases de datos bibliográficas, en buscadores genéricos de internet, y financiadores de salud. Se priorizó la inclusión de revisiones sistemáticas (RS), ensayos clínicos controlados aleatorizados (ECAs), evaluaciones de tecnologías sanitarias (ETS), evaluaciones económicas y guías de práctica clínica (GPC) y recomendaciones de diferentes sistemas de salud.

RESULTADOS:

Se incluyeron seis estudios observacionales y 12 GPC o recomendaciones, acerca del uso de ECMO en el tratamiento de la infección por COVID-19.

CONCLUSIONES:

Evidencia de muy baja calidad, proveniente de series de casos, sugiere que la utilización de membrana de oxigenación extracorpórea (ECMO, por sus siglas en inglés) podría asociarse con una marcada reducción de la mortalidad de los pacientes con COVID-19 e insuficiencia respiratoria severa, en relación a la evolución esperada, reportada en otras series. Resultados similares se observaron en un estudio de cohortes en pacientes con MERS-CoV (otra virosis respiratoria por coronavirus), donde también el uso de ECMO se asoció a una reducción en la mortalidad y también a un aumento en los días de internación en la unidad de cuidados intensivos. El Ministerio de Salud de Argentina no menciona el uso de ECMO en el tratamiento de COVID-19. Entidades como la Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Argentina de Medicina Respiratoria, entre otras, recomiendan considerar su uso en pacientes con hipoxemia refractaria cuando la ventilación mecánica en decúbito prono falla y cuando se tiene acceso a centros con experiencia en esta terapéutica. El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos no realiza recomendaciones acerca de esta tecnología en el tratamiento de COVID-19 en base a la falta de evidencia. Al momento de realizar este documento es muy alta la incertidumbre asociada a la eficacia y seguridad de ECMO en el tratamiento de la infección por COVID-19, debido a que la evidencia disponible es de muy baja calidad, y esto impide arribar a conclusiones firmes. Es importante tener en cuenta que se encuentran en curso más de 200 estudios por lo que puede ser que la incertidumbre actualmente existente se reduzca en el corto a mediano plazo. Debido a la urgencia en la realización de este documento relacionado con la pandemia por COVID-19, este documento difiere de los usualmente disponibles en su proceso, formato y tiempos de consulta pública.

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