Tratamiento farmacológico específico con lopinavir/ritonavir de pacientes con infección por COVID-19

Año de publicación: 2020

CONTEXTO:

En los últimos años, nuevas infecciones por coronavirus han surgido periódicamente en varios países del mundo El coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV) irrumpió en 2002, infectando a 8422 personas y causando 916 muertes durante la epidemia. El síndrome de coronavirus del Medio Oriente (MERS ‐ CoV) se identificó por primera vez en 2012´: un total de 2499 casos fueron confirmados por laboratorio. A finales de 2019, un nuevo coronavirus surgió en Wuhan (China) y se extendió rápidamente. El patógeno se confirmó y fue nombrado oficialmente enfermedad por coronavirus ‐ 19 (COVID ‐ 19) por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Actualmente, no existe un tratamiento o vacuna aprobada en Argentina ni en el resto del mundo para esta enfermedad. En ausencia de un tratamiento específico es importante conocer el impacto de diferentes drogas antivirales sobre las infecciones por coronavirus en particular y por COVID-19 en particular. Lopinavir-ritonavir es una droga disponible en nuestro país y se encuentra aprobada por la ANMAT para su uso en pacientes con infección por VIH.

DESCRIPCIÓN DE LA TECNOLOGÍA:

Los tres coronavirus mencionados (SARS ‐ CoV, MERS ‐ CoV y COVID ‐ 19) pertenecen a los mismos géneros de CoV y todos son beta-CoV. COVID ‐ 19 comparte una identidad de secuencia del 79.5% con SARS ‐ CoV.4 por lo tanto, el tratamiento existente y probado de LPV para SARS y MERS podría ser útil para desarrollar la terapéutica de COVID-19. El SARS-CoV-2 es un coronavirus β de ARN monocatenario con sentido positivo y envoltura similar al virus del síndrome respiratorio agudo severo (SARS) y del síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS). La proteinasa es una enzima clave en el procesamiento de poliproteínas de los CoV. Los objetivos antivirales potenciales codificados por el genoma viral incluyen proteínas no estructurales (ej. proteasa similar a la 3-quimotripsina, proteasa similar a la papaína, ARN polimerasa dependiente de ARN y su helicasa), proteínas estructurales (ej. la glicoproteína espiga de la cápsida) y proteínas accesorias. (3) El Lopinavir (LPV) es un inhibidor de la proteinasa. Tanto las concentraciones séricas máximas (9,6 μg / ml) como las mínimas (5,5 μg / ml) de LPV inhiben SARS ‐ CoV.5 LPV también bloquea un paso posterior a la entrada en el ciclo de replicación de CoV. El Ritonavir (r) inhibe el CYP3A que interviene como mediador del metabolismo de LPV, lo que aumenta la concentración sérica de LPV.

METODOLOGÍA:

Se realizó una búsqueda en Pubmed, Epistemonikos,Trip, CRD York, LILACS, Cochrane, Clinical Trials, WHO-COVID-19, en buscadores genéricos de Internet como Google, Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Agencias nacionales e internacionales reguladoras de alimentos y medicamentos.Se utilizaron como criterios de inclusión textos en inglés, español o portugués a los que se pueda tener acceso a texto completo, publicados hasta marzo del 2020. Se excluyeron textos en otro idioma, los que no se pudiera acceder a texto completo. Se priorizó la inclusión de revisiones sistemáticas y meta-análisis, evaluaciones de tecnologías sanitarias e informes de seguridad.

RESULTADOS:

Se incluyeron 3 estudios: un ECCA en pacientes infectados con COVID-19 (5) y dos estudios observacionales en pacientes infectados con SARS.

CONCLUSIÓN:

el cuerpo de la evidencia se sustenta en un estudio aleatorizado que incluyó una cantidad insuficiente de pacientes, y estudios no aleatorizados con alto riesgo de sesgo. Los resultados sugieren que podría existir un efecto beneficioso, especialmente en pacientes con infección grave. Sin embargo, existe incertidumbre importante sobre dichos resultados lo que significa que los efectos observados podrían no ser reales. Adicionalmente la implementación de LPV/r podría tener consecuencias negativas para el sistema de salud principalmente relacionadas al desvío de recursos que serían utilizados en otras intervenciones o estrategias que hayan demostrado beneficios, y a la dificultad para abastecer la demanda potencial de esta combinación de fármacos. Dado que el costo de oportunidad sería muy importante, y en el contexto de una pandemia que está desbordando los sistemas de salud de países desarrollados, la decisión sobre esta indicación deberá ser discutida en Argentina, a la luz de otras tecnologías sanitarias con evidencias de eficacia y seguridad (entre ellas respiradores, insumos para oxígenoterapia, etc.) que no estarían disponibles para el total de la potencial población usuaria proyectada.

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