Equipo de Protección Personal tipo mamelucos o coveralls en pacientes con sospecha o confirmación de infección por COVID-19 en contexto de pandemia

Año de publicación: 2020

INTRODUCCIÓN:

En epidemias de enfermedades altamente infecciosas, como la enfermedad del virus del Ébola o el síndrome respiratorio agudo severo, los trabajadores de la salud tienen un riesgo mucho mayor de infección que la población en general, debido a su contacto con el cuerpo, fluido y aerosoles generados por los pacientes. Las precauciones de contacto medianteequipos de protección personal (EPP) pueden reducir el riesgo, pero existen distintos tipos y no está claro en el contexto de la pandemia por COVID-19 si el mameluco o coverallprotege mejor que otros EPP. Surgen en el Sistema de Salud Pública de la Provincia deNeuquén dudas sobre, aspectos de seguridad, eficacia y conveniencia, cuál es la mejorforma de quitarlo y cómo asegurarse de que los trabajadores de salud los usen según las instrucciones.

METODOLOGÍA:

Un equipo multidisciplinario sin conflictos de interés realizó una búsqueda bibliográfica no sistemática, clasificó y analizó la evidencia disponible. Priorizó Revisiones Sistemáticas, Guías de Práctica Clínica basadas en la evidencia y recomendaciones de OMS-OPS.

RESULTADOS:

Una revisión sistemática de Cochrane actualizada no encuentra evidencias contundentes de beneficios de los mamelucos comparado con el EPP standard. La calidad de la evidencia es muy baja. Los documentos actualizados de OMS-OPS no recomiendan los mamelucos como parte del EPP. Algunas sociedades científicas y organimos estatales los mencionan em sus recomendaciones (CDC, GPC China) y otras no los mencionan. Expertos consultados mencionan preocupación por la forma de colocarlo y retirarlo, la necesidad de entrenamiento, la incomodidad que podría ocasionar al trabajador de salud.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES:

La evidencia a favor o en contra de los mamelucos es de muy baja calidad y no arroja resultados significativos. Existirían preocupaciones sobre la incomodidad y la necesidad de entrenamiento para utilizarlo en forma segura por los trabajadores de salud. Los costos y factibilidad de gestionarlo en número adecuado en el contexto actual hacen pensar que su provisión podría ser sumamente dificultosa.

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