Anticuerpos monoclonales AntiGD2 en el tratamiento de neuroblastoma de alto riesgo

Año de publicación: 2018

INTRODUCCIÓN:

Dentro de los tumores neuroblásticos (Grupo IV de la clasificación ICCC –International Classification of Childhood Cancer), el neuroblastoma (NB) es uno de los más frecuentes junto al ganglioneroblastoma. Es el tumor solido extracraneal más frecuente en la población pediátrica. Se utiliza una estratificación en grupos de riesgo, teniendo en cuenta la estadificación del tumor, edad (con punto de corte en 12 o 18 meses), amplificación del oncogen MYCN, histología (favorable o desfavorable), ploidia de ADN, deleción q11. Esta estratificación permite diferenciar las mejores opciones de tratamiento para cada grupo (cirugía, quimioterapia, radioterapia, trasplante). El 50-60% se presenta como una enfermedad de alto riesgo, y a pesar de instaurar un tratamiento multimodal, la supervivencia a largo plazo es del 30-40%. De acuerdo a los datos publicados por el Registro Oncopediátrico Hospitalario Argentino (ROHA)-Instituto Nacional del Cáncer, en un período comprendido entre 2000-2012, hubo 1293 casos anuales de cáncer en esta población. De ellos, un 6% representado por tumores neuroblásticos (843 pacientes con diagnóstico de neuroblastoma). La edad mediana fue de 2,2 – 4,5 años con una supervivencia a 5 años del 42% (siendo un 23% para los estadios IV). El tratamiento de los NB de alto riesgo es complejo, e incluye múltiples modalidades: quimioterapia y cirugía, terapia de consolidación con poliquimioterapia, rescate con trasplante autólogo de medula ósea, radioterapia y terapia de mantenimiento para el manejo de la enfermedad mínima residual. Dicho tratamiento debe ser llevado a cabo en centros especializados y de alto volumen, ya que se ha demostrado que este abordaje mejora los resultados. La mayoría de los pacientes experimentarán recaída de la enfermedad, a partir de células residuales quimioresistentes, motivo por el cual la inmunoterapia fue testeada en los últimos 30 años como una estrategia potencial en estos casos.

ALCANCE Y OBJETIVO:

Efectuar una revisión rápida de la evidencia disponible sobre el uso de Dinutuximab y Dinutuximab beta en pacientes con diagnóstico de neuroblastoma de alto riesgo (NB-AR).

TECNOLOGÍA:

Dinutuximab (ch14.18) y Dinutuximab beta son anticuerpos monoclonales quiméricos anti gangliósido GD2 (que se encuentra en la membrana celular con funciones de receptor y adhesión). GD2 se expresa normalmente en tejido nervioso así como en tejido tumoral. Ambos anticuerpos generan citotoxicidad mediada por complemento y por células dependientes de anticuerpos (ADCC). Su efectividad aumenta cuando las poblaciones celulares blanco de la inmunidad (granulocitos, macrófagos, células NK) están amplificadas por citoquinas. De esto surge el racional para la combinación en algunos ensayos clínicos de Dinutuximab con IL-2 y GM-CSF.

METODOLOGÍA:

Se realizó una búsqueda electrónica de publicaciones dirigida a los idiomas inglés y español. La franja de tiempo para la búsqueda fue hasta 04/2018 inclusive. Los tipos de estudios buscados fueron ensayos clínicos randomizados, revisiones sistemáticas, metanálisis y estudios de costo- efectividad.

La búsqueda se llevó a cabo en las siguientes bases:

PubMed, Tripdatabase, Epistemonikos; búsquedas manuales en NICE, AHR, SIGN, SMC, HTA de NIHR, CIGNA, AETNA así como en Google. Se realizó una búsqueda bibliográfica sistemática en forma independiente por distintos miembros del Instituto Nacional del Cáncer. Se consultaron fuentes primarias (trabajos randomizados y controlados) y secundarias (Revisiones sistemáticas y metanálisis realizados bajo una metodología clara, evaluaciones de tecnologías sanitarias y estudios fármaco-económicos). Se sintetizó dicha información y se la analizó.

CONCLUSIONES:

En la literatura se los encuadra dentro de inmunoterapia, considerándolos equivalentes por su mecanismo de acción. La evidencia disponible sobre el uso de anticuerpos anti GD2 en neuroblastoma pediátrico proviene principalmente de ensayos no aleatorizados y análisis retrospectivos de los mismos. El único ensayo aleatorizado de fase III fue abierto, y fue cerrado de forma prematura por lo cual sus resultados deben ser interpretados cautelosamente, desde el punto de vista estadístico. Con los elementos disponibles, no es posible valorar la calidad global de la evidencia, dada su heterogeneidad y datos no disponibles. Los resultados clínicamente relevantes en la población estudiada, requieren de mayor seguimiento y validación prospectiva. Los beneficios en SLE, de acuerdo a los datos reportados, disminuyen con el tiempo de seguimiento. No así en el caso de la SG, por lo cual impresiona ser el objetivo primario adecuado en el diseño de futuros ensayos. La toxicidad grado 3-4 es significativa, y se concluye que requiere de un manejo intensivo, preferentemente en centros especializados. No se cuentan además con reportes de calidad de vida. Con los datos disponibles, el balance de riesgos y beneficios es incierto. De acuerdo a la guía publicada por SIOP, adaptada de acuerdo a los recursos disponibles, esta terapia no se encuentra recomendada. Considerando lo previamente expuesto, no se cuenta con evidencia para recomendar su uso en la práctica habitual, reservándola exclusivamente en el contexto de ensayos clínicos.

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