Eficacia y seguridad de idursulfasa en el tratamiento del síndrome de hunter

Año de publicación: 2018

INTRODUCCIÓN:

El presente informe expone la evaluación del uso de idursulfasa para el tratamiento de pacientes con diagnóstico de mucopolisacaridosis tipo II (síndrome de Hunter) en comparación a mejor tratamiento de soporte o placebo. La mucopolisacaridosis tipo II (MPS II) o síndrome de Hunter es una enfermedad de depósito lisosomal. Esta se debe a la deficiencia de iduronato-2-sulfatasa, responsable de la acumulación en los lisosomas de los diferentes tejidos de glicosaminoglicanos (GAG). Dicha deficiencia es causada por mutaciones en el gen iduronato-2-sulfatasa (IDS) localizado en el cromosoma X (gen Xq28), que codifica la enzima (IDS).

La enfermedad tiene dos formas de presentación:

tempranas y tardías. Las formas tempranas (diagnóstico alrededor de 2 a 4 años) son las más graves; los pacientes tienen daño cerebral que conduce a retraso mental y muerte prematura (10 años). Las formas tardías son las más moderadas; la supervivencia es más prolongada. Las complicaciones son principalmente osteoarticulares y cardiorrespiratorias.

TECNOLOGÍAS SANITARIA DE INTERÉS:

IDURSULFASA: El idursulfasa (Elaprase®, ShireHuman Genetic Therapies, Inc, Cambridge, MA) es la forma recombinante de la enzima humana lisozima, iduronato-2-sulfatasa (IDS).

METODOLOGÍA:

Se realizó una búsqueda de la literatura con respecto a la eficacia y seguridad de uso de idursulfasa para el tratamiento de pacientes con diagnóstico de MPS II (síndrome de Hunter) en comparación a mejor tratamiento de soporte o placebo. Esta búsqueda se realizó utilizando los meta-buscadores: Translating Research into Practice (TRIPDATABASE), National Library of Medicine (Pubmed-Medline) y Health Systems Evidence. Adicionalmente, se amplió la búsqueda revisando la evidencia generada por grupos internacionales que realizan revisiones sistemáticas (RS), evaluación de tecnologías sanitarias (ETS) y guías de práctica clínica (GPC), tales como la Cochrane Group, The National Institute for Health and Care Excellence (NICE), The Agency for Health care Research and Quality (AHRQ), The Canadian Agency for Drugs and Technologies in Health (CADTH), El Haute Autorité de Santé (HAS) y The Scottish Medicines Consortium (SMC). Esta búsqueda se completó ingresando a la página web www.clinicaltrials.gov, para así poder identificar ensayos clínicos en elaboración o que no hayan sido publicados aún, y así disminuir el riesgo de sesgo de publicación.

RESULTADOS:

La mejor evidencia disponible del uso de idursulfasa intravenoso proviene de un único ensayo clínico aleatorizado (ECA) publicado por Muenzer et al., 2006. Este fue un ECA controlado con placebo, doble ciego, realizado en 96 pacientes entre 5 y 31 años tratados por 52 semanas. El tratamiento con idursulfasa mejoró la prueba de caminata de 6 minutos o 6MWT (por sus siglas en inglés 6 minutes walking test) en comparación con el placebo, pero la relevancia clínica de la ganancia es cuestionable.

El efecto de idursulfasa en la función pulmonar no pudo establecerse claramente:

no se observó diferencia en el porcentaje de capacidad vital forzada (CVF) predicha. Aunque hubo una disminución significativa en los volúmenes del hígado, bazo y excreción urinaria de GAG, estos efectos biológicos no se tradujeron en mejoras de los múltiples desenlaces clínicos de esta enfermedad (i.e apnea del sueño, masa ventricular, movilidad de las articulaciones, calidad de vida, dolor, tasa de hospitalizaciones y función auditiva). Tampoco hay datos clínicos que demuestren un beneficio en las manifestaciones neurológicas de la enfermedad.

CONCLUSIONES:

La mucopolisacaridosis tipo II o síndrome de Hunter es una enfermedad de depósito lisosomal del grupo de mucopolisacaridosis. Las formas tempranas de la enfermedad (diagnóstico alrededor de 2 a 4 años) son las más graves; los pacientes tienen daño cerebral que conduce a retraso mental y muerte prematura (10 años). Las formas tardías son las más moderadas; la sobrevida es prolongada y la capacidad intelectual está preservada. Las complicaciones son principalmente osteoarticulares y cardiorrespiratorias. El tratamiento general se enfoca a los síntomas de la enfermedad y requiere el uso de un equipo multidisciplinario. Se puede proponer el trasplante alogénico de médula ósea, aunque el beneficio clínico es limitado, ya que no previene el deterioro intelectual. Idursulfasa es la primera y única terapia de reemplazo de enzimas disponible para el tratamiento de estos pacientes. Idursulfasa se evaluó en un único ECA que mostró que tras de un año de tratamiento, los pacientes tratados con idursulfasa 0.5 mg/semana tuvieron una mejora estadísticamente significativa en el 6WMT (aumento del 9 % respecto al valor basal), una reducción estadísticamente significativa de los volúmenes del hígado y bazo, y excreción urinaria de GAG. Sin embargo, no hubo cambios significativos en el %CVF predicha, la calidad de vida, dolor y movimiento articular. Los efectos de idursulfasa observados al año de tratamiento en el único ECA, no se confirmaron en pacientes tratados en la práctica clínica a mayor plazo. Así, el estudio de extensión (3 años) solo mostró una diferencia estadística del 6WMT, respecto al basal, solo en un punto temporal y no hubo cambios en el %CVF predicha. No hubo diferencias en el resto de desenlaces evaluados. El registro HOS concebido con el fin de evaluar a mayor plazo (10 años) los efectos de idursulfasa y solicitado por las agencias evaluadoras del medicamento, no cumplió con su objetivo debido a la gran cantidad de cuestionarios de seguimientos faltantes a partir del primer año. Se han detectado anticuerpos contra idursulfasa en casi la tercera parte de los pacientes y su efecto en la eficacia y seguridad de idursulfasa aún no está completamente evaluado. Puede que idursulfasa mejore la condición física, disminuya la organomegalia y la excreción urinaria de GAG, pero no ha mostrado mejorar desenlaces clínicamente relevantes como la calidad de vida, el dolor, las tasas de hospitalización o los recursos requeridos para los cuidados en casa. A la fecha, idursulfasa es una tecnología sanitaria que tiene un perfil de costo-oportunidad poco ventajoso para sistemas públicos de servicios de salud, debido a que los beneficios biológicos observados no se han traducido en desenlaces clínicamente relevantes para los pacientes con MPS II. el Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud e Investigación IETSI no aprueba el uso de idursulfasa para el tratamiento de pacientes con MPS II.

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