Ecografía 3D en indicaciones ginecológicas no obstétricas
3D ultrasound for non-obstetric gynecological indications

Publication year: 2014

INTRODUCCIÓN:

Se estima que aproximadamente el 5-10% de las mujeres con masas anexiales van a requerir una cirugía, cuyo principal objetivo es determinar si se trata de cáncer de ovario. La incidencia de cáncer de ovario es de 1 en 70, siendo más frecuente en la post-menopausia. También se estima que aproximadamente el 5-10% de todas las mujeres que presentan metrorragia de la post-menopausia tiene diagnóstico de carcinoma endometrial. En ambas patologías, la ecografía constituye el primer estudio diagnóstico, realizándose el diagnóstico de certeza mediante la biopsia en un procedimiento invasivo. También existen otros estudios que pueden realizarse para asistir a la toma de decisiones, como por ejemplo el uso de doppler, la tomografía computada y la resonancia magnética. Sumado a estos estudios, surgió la ecografía 3D, con o sin doppler, que podría constituir una nueva herramienta diagnóstica en estos casos, permitiendo la evaluación del volumen y/o el flujo vascular de las regiones de interés, pudiendo obtener los planos deseados más sencillamente y pudiendo navegar por la imagen en forma virtual. La utilización de Power doppler (un tipo de doppler que permite evaluar flujos dentro de estructuras sólidas) permitiría la reconstrucción del árbol vascular tumoral para la evaluación de microaneurismas, shunts arterio-venosos, ramas vasculares anormales y cambios en el calibre y tortuosidad vascular, todas ellas características de tumores malignos. Por otra parte, se propuso el uso de esta tecnología en los casos de endometriosis, una patología cuya prevalencia es cercana al 10% en las mujeres en edad reproductiva. La endometriosis profunda puede presentar sintomatología intensa, con dismenorrea, dolor pelviano crónico, dispareunia y/o disuria. Su diagnóstico correcto permite un mejor abordaje quirúrgico. El primer estudio diagnóstico es la ecografía convencional aunque la resonancia magnética la puede complementar, identificando lesiones recto-sigmoidales u otras posteriores, o para las lesiones de gran tamaño. En este documento se evalúa la potencial utilidad de la ecografía 3D en la evaluación de mujeres con sospecha de masas anexiales, metrorragia de la post-menopausia o endometriosis profunda.

TECNOLOGÍA:

La ecografía 3D utiliza la capacidad de la ecografía convencional para construir, en tiempo real, mediante la utilización de una computadora, una imagen con volumen que luego puede ser explorada desde diferentes puntos de vista.

OBJETIVO:

Evaluar la evidencia disponible acerca de la eficacia, seguridad y aspectos relacionados a las políticas de cobertura del uso de la ecografía 3D en indicaciones ginecológicas no obstétricas.

MÉTODOS:

Se realizó una búsqueda en las principales bases de datos bibliográficas (incluyendo Medline, Cochrane y CRD), en buscadores genéricos de Internet, agencias de evaluación de tecnologías sanitarias y financiadores de salud. Se priorizó la inclusión de revisiones sistemáticas (RS), ensayos clínicos controlados aleatorizados (ECAs), evaluaciones de tecnologías sanitarias (ETS) y económicas, guías de práctica clínica (GPC) y políticas de cobertura (PC) de otros sistemas de salud cuando estaban disponibles.

RESULTADOS:

Se encontró una revisión sistemática, un estudio de corte transversal y una política de cobertura. Las guías de práctica clínica encontradas no mencionan el uso de esta tecnología y, por lo tanto, no fueron incluidas.

CONCLUSIONES:

La evidencia encontrada es escasa y de moderada calidad. En la evaluación de patología ginecológica con sospecha de malignidad, la gran heterogeneidad en el diseño de los estudios hace difícil la obtención de resultados válidos. No se observó ningún beneficio del uso de ecografía 3D en comparación con ecografía 2D para la evaluación de masas tumorales ováricas ni para evaluación endometrial en mujeres con metrorragia de la postmenopausia. Sólo se observó que podría existir algún beneficio de la ecografía 3D con Power doppler en el muestreo esférico del sector más vascularizado de masas anexiales, aumentando la especificidad. De todos modos, habría que evaluar el uso seriado de 2D y 3D con Power doppler para concluir si su uso de este modo podría redituar en algún beneficio. En cuanto a su uso en endometriosis de localización profunda, se observó que podría tener una mayor especificidad en las áreas posteriores no intestinales. De todos modos, son necesarios más estudios que comparen esta tecnología con la resonancia magnética, que suele utilizarse en estos casos para delimitar mejor la presencia de endometriosis profunda. En resumen, no se ha encontrado ninguna evidencia que justifique el uso de la ecografía 3D en patología ginecológica no obstétrica hasta que no haya más estudios que corroboren los datos encontrados.

INTRODUCTION:

It is estimated that approximately 5 to 10% of women with adnexal masses will require surgery mainly aimed at ruling out ovarian cancer. The incidence of ovarian cancer is 1 in 70, this being higher after menopause. It is also estimated that approximately 5 to 10% of all women who develop post-menopausal metrorrhagia will have diagnosed endometrial carcinoma. In both pathologies, ultrasound is the first diagnostic test; the diagnosis is ascertained by means of biopsy in an invasive procedure. There are also other studies which may be performed to help decision making, such as Doppler, computed tomography and magnetic resonance imaging. In addition to these studies, 3D ultrasound, with or without Doppler, was also included because it could become a new diagnostic tool for these cases; since it allows evaluating the volume and/or vascular flow of the areas of interest, obtaining the desired planes more easily and virtually navigating the image. The use of Power Doppler (a type of Doppler which allows flow evaluation within solid structures) would permit reconstruction of the tumor vascular tree to evaluate microaneurisms, arteriovenous shunts, abnormal vascular branches and changes in vessel tortuosity and inner diameter; all of them in malignant tumors. On the other hand, the use of this technology was proposed for cases of endometriosis, a disorder whose prevalence is approximately 10% in women of reproductive age.

Deep endometriosis may present important symptoms:

dysmenorrhea, chronic pelvic pain, dyspareunia and/or dysuria. Its correct diagnosis allows a better surgical approach. The first diagnostic study is conventional ultrasound, although magnetic resonance imaging may supplement it, thus identifying rectosigmoideal or other posterior lesions, or large-size lesions. This document assesses the potential usefulness of 3D ultrasound when evaluating women with suspected adnexal masses, post-menopausal metrorrhagia or deep endometriosis.

TECHNOLOGY:

3D ultrasound uses the capacity of conventional ultrasound to build an image with volume, in real time, using a computer, which can be analyzed from different points of view.

PURPOSE:

To assess the available evidence on the efficacy, safety and coverage related aspects regarding 3D ultrasound use in non-obstetric gynecological indications.

METHODS:

A bibliographic search was carried out on the main databases (such as MEDLINE, Cochrane and CRD), in general Internet engines, in health technology assessment agencies and health sponsors. Priority was given to the inclusion of systematic reviews (SRs); controlled, randomized clinical trials (RCTs); health technology assessments (HTAs) and economic evaluations; clinical practice guidelines (GCPs) and coverage policies (CPs) of other health systems, when available.

RESULTS:

One systematic review, one cross-sectional study and one coverage policy were found. The clinical practice guidelines found do not mention the use of this technology and, were therefore excluded.

CONCLUSIONS:

The evidence found is scarce and of moderate quality. For gynecological disorder evaluation, in case of suspected malignancy, the wide heterogeneity of study design makes difficult to obtain valid results. No benefit was observed with the use of 3D ultrasound compared with 2D ultrasound to evaluate ovarian tumor masses or endometrial evaluation in women with postmenopausal metrorrhagia. It was only observed that there might be some benefit from 3D ultrasound with Power Doppler in the spherical sampling of the most vascularized area in adnexal masses, thus increasing specificity. However, serial use of 2D and 3D ultrasound with Power Doppler should be assessed to be able to conclude if its use could be beneficial. As regards its use in deep endometriosis, it was observed that it could have higher specificity in the non-intestinal posterior areas. Nevertheless, it is necessary to conduct additional studies comparing this technology with magnetic resonance imaging, which is usually used in these cases to better detect the presence of deep endometriosis. In summary, no evidence was found accounting for the use of 3D ultrasound for non-obstetric gynecological disorders until more studies corroborating the data found are conducted.