Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETES): significados para el mejoramiento de la gestión de los directivos

Revista de Información a Directivos; 11 (), 2010
Publication year: 2010

INTRODUCCIÓN:

El presente estudio está dirigido a brindar información sobre la importancia de incorporar a la práctica diaria las Evaluaciones de Tecnologías Sanitarias. Contribuir a enriquecer el pensamiento epidemiológico de los directivos del sistema de salud, disminuir subestimaciones para su uso postergado, crear una cultura de la evaluación. El contexto socioeconómico cubano actual, exige de la aplicación de las ETES en los servicios a las diferentes instancias del sistema. Medir el impacto de intervenciones en salud, su eficacia, efectividad, eficiencia, produce resultados que pueden contribuir a rediseñar propósitos y objetivos de programas, servicios y diferentes sistemas organizativos sanitarios, racionalizar inversiones futuras de equipos y tecnologías específicas para optimizar recursos humanos y materiales; especialmente si tenemos en cuenta las dificultades de recursos que enfrenta el país. Todo ello incrementaría la satisfacción de usuarios y prestadores con los servicios y favorecería positivamente el fortalecimiento de un proceso de toma de decisiones en salud sobre bases científicas.

DEFINICIONES NECESARIAS:

La Epidemiología, una de las ciencias básicas de la Salud Pública, estudia la distribución y los determinantes de los estados y fenómenos relacionados con la salud en poblaciones específicas y de la aplicación de este estudio a la prevención y control de los problemas sanitarios. Los epidemiólogos no solo estudian la muerte y la enfermedad, además las iscapacidades y todos los cambios desfavorables y positivos de la salud incluida las lesiones, traumatismos y salud mental. Desde mediados de los años sesenta fue establecido el concepto de Evaluación de Tecnologías, creándose un nuevo marco conceptual y epistemológico que pronto fue trasladado a la atención en salud. En la década de los setenta la Office of Technology Assessment (OTA) de los EEUU implementó una definición mucho más amplia. Según esta definición, el concepto de tecnología sanitaria engloba a «los medicamentos, aparatos, procedimientos médicos y quirúrgicos usados en atención médica, así como los sistemas organizativos con los que esta atención sanitaria se presta», es decir, toda la práctica clínica y el modo en que se organiza (4). La inclusión de los sistemas organizativos dentro de la definición de tecnología es consecuencia de reconocer que los resultados de una intervención en salud dependen del contexto en que ésta se desarrolla y que la organización de tecnologías individuales forma, a su vez, sistemas tecnológicos más complejos. La ETES es una disciplina relativamente reciente.

CÓMO EVOLUCIONÓ:

En 1983 el Seminario internacional Usos y perspectivas de la Epidemiología, celebrado en Buenos Aires, Argentina tuvo como propósito revisar la práctica epidemiológica mediante tres quehaceres esenciales: el control de enfermedades, la evaluación de la salud y la planificación de los servicios. El seminario analizó las ideas e iniciativas realizadas por la región hasta la fecha, a fin de concretar la evolución de los usos y nuevas perspectivas de la Epidemiología en América Latina. Además se interesó por analizar las implicaciones de esa práctica en el progreso de las investigaciones, la capacitación en Epidemiología y el desarrollo de los servicios.

Entre sus conclusiones hubo consenso en aceptar la necesidad de:

-Definir metodologías de análisis para la evaluación de las acciones preventivas y curativas que se adopten. Ampliar la evaluación del Estado de Salud y los diferentes servicios de las comunidades a partir de indicadores como el número de casos prevenibles bajo determinados supuestos de eficacia de las intervenciones. Evaluar la tecnología preventiva y los procedimientos clínicos y quirúrgicos usados en la atención médica; -Conjuntamente identificaron factores que dificultaban esos procesos en el estudio de la Situación de Salud entre ellos: la multiplicidad de agencias prestadoras de servicios de salud, la falta de coordinación entre ellas y la carencia de personal adiestrado; -Gran relevancia tuvo el reconocimiento de la necesidad de influenciar con el pensamiento epidemiológico la toma de decisiones técnicas, administrativas y políticas que afectan la salud; -Evaluar el impacto de dichas acciones sobre la salud de los diferentes grupos de población, así como los que se producen a partir de los grandes cambios socioeconómicos ya que éstas varían sus resultados en diferentes contextos demográficos, económicos y en el tiempo, por lo que su introducción acrílica puede repercutir en elevados costos y baja eficacia y eficiencia; -Se imponía la necesidad de evaluar en función de costos y beneficios sociales, y comparar con otras modalidades y estrategias de intervención 1987. La XIV Conferencia de ALAESP celebrada en Taxco México. tuvo como propósito básico revisar la situación de la enseñanza de la Epidemiología, para finales de los 80, en función de los cambios que se habían estado produciendo en la práctica epidemiológica de los servicios, principalmente luego del Seminario realizado en Buenos Aires y centrar las bases para el fortalecimiento, desarrollo y transformación de dicha enseñanza en las diferentes instituciones de salud pública en los diferentes niveles. Concluyeron entre otros aspectos que la enseñanza de la Epidemiología deberá desarrollar habilidades para establecer prioridades, promover la participación comunitaria, conducir organizaciones y programas, interpretar tendencias y aplicar conocimientos para la solución de los problemas (6). Por todo ello en 1990 existía amplio consenso para definir cuatro grandes campos de acción para la Epidemiología, uno de ellos la Evaluación de Tecnologías Sanitarias.

CÓMO EVOLUCIONÓ:

En 1983 el Seminario internacional Usos y perspectivas de la Epidemiología, celebrado en Buenos Aires, Argentina tuvo como propósito revisar la práctica epidemiológica mediante tres quehaceres esenciales: el control de enfermedades, la evaluación de la salud y la planificación de los servicios. El seminario analizó las ideas e iniciativas realizadas por la región hasta la fecha, a fin de concretar la evolución de los usos y nuevas perspectivas de la Epidemiología en América Latina. Además se interesó por analizar las implicaciones de esa práctica en el progreso de las investigaciones, la capacitación en Epidemiología y el desarrollo de los servicios.

Entre sus conclusiones hubo consenso en aceptar la necesidad de:

-Definir metodologías de análisis para la evaluación de las acciones preventivas y curativas que se adopten. Ampliar la evaluación del Estado de Salud y los diferentes servicios de las comunidades a partir de indicadores como el número de casos prevenibles bajo determinados supuestos de eficacia de las intervenciones. Evaluar la tecnología preventiva y los procedimientos clínicos y quirúrgicos usados en la atención médica; -Conjuntamente identificaron factores que dificultaban esos procesos en el estudio de la Situación de Salud entre ellos: la multiplicidad de agencias prestadoras de servicios de salud, la falta de coordinación entre ellas y la carencia de personal adiestrado; -Gran relevancia tuvo el reconocimiento de la necesidad de influenciar con el pensamiento epidemiológico la toma de decisiones técnicas, administrativas y políticas que afectan la salud; -Evaluar el impacto de dichas acciones sobre la salud de los diferentes grupos de población, así como los que se producen a partir de los grandes cambios socioeconómicos ya que éstas varían sus resultados en diferentes contextos demográficos, económicos y en el tiempo, por lo que su introducción acrílica puede repercutir en elevados costos y baja eficacia y eficiencia; -Se imponía la necesidad de evaluar en función de costos y beneficios sociales, y comparar con otras modalidades y estrategias de intervención 1987. La XIV Conferencia de ALAESP celebrada en Taxco México. tuvo como propósito básico revisar la situación de la enseñanza de la Epidemiología, para finales de los 80, en función de los cambios que se habían estado produciendo en la práctica epidemiológica de los servicios, principalmente luego del Seminario realizado en Buenos Aires y centrar las bases para el fortalecimiento, desarrollo y transformación de dicha enseñanza en las diferentes instituciones de salud pública en los diferentes niveles. Concluyeron entre otros aspectos que la enseñanza de la Epidemiología deberá desarrollar habilidades para establecer prioridades, promover la participación comunitaria, conducir organizaciones y programas, interpretar tendencias y aplicar conocimientos para la solución de los problemas (6). Por todo ello en 1990 existía amplio consenso para definir cuatro grandes campos de acción para la Epidemiología, uno de ellos la Evaluación de Tecnologías Sanitarias.

CONSIDERACIONES FINALES:

Muchas son las utilidades de las Evaluaciones de Tecnologías Sanitarias: medir el impacto de intervenciones en salud, su eficacia, efectividad, eficiencia, resultados que pueden contribuir a rediseñar propósitos y objetivos de programas, servicios y diferentes sistemas organizativos sanitarios, racionalizar inversiones futuras de equipos y tecnologías especificas para optimizar recursos humanos y materiales; especialmente si tenemos en cuenta las dificultades de recursos que enfrenta el país. Apoyar el monitoreo de procesos y resultados en salud. Todo ello Incrementaría la satisfacción de usuarios y prestadores con los servicios. No obstante las utilidades hasta aquí resumidas no tienen valor alguno si sus resultados no son tenidos en cuenta e incorporados en la orientación del proceso de toma de decisiones en salud de políticos y planificadores de la salud, proveedores de servicios y tecnologías como empresas e industrias, profesionales sanitarios, pacientes, familiares, opinión pública en general. Aportar mayor cientificidad a las soluciones tomadas es su propósito fundamental, solo así contribuirán de manera decisiva a la transformación de la situación de salud y favorecerán cambios positivos en la población y el ambiente del país. Los programas higiénico _ epidemiológicos que se ejecutan en las áreas de la salud, exigen evaluaciones investigativas sistemáticas, que permitan medir los resultados alcanzados, identificar las brechas existentes y aplicar soluciones inmediatas. La situación de salud de los territorios necesita ser evaluada adecuadamente para orientar el proceso de toma de decisiones sobre aquellos problemas que requieren prioridad de atención y que no siempre coinciden en cada territorio. No se trata simplemente de evaluarlo todo, deberán establecerse prioridades a partir de la identificación de los problemas prioritarios de los territorios. El reordenamiento de la Atención Primaria en Cuba y los nuevos servicios, tecnologías médicas y educativas que hoy presentan este nivel de atención, demanda del incremento en la utilización y desarrollo de las ETES. El dinamismo y la complejidad que demanda el proceso de ETES exigen de la formación de equipos multidisciplinarios, integrales y competentes que contribuyan a dar un salto cualitativamente superior al desarrollo de la investigación científica bajo ésta perspectiva y en consecuencia a posniveles de gestión y resolutividad del sistema de salud. La función de control es parte del ciclo administrativo, abre y cierra cada ciclo de trabajo. A su vez la evaluación es una forma de control, por lo que atención especial merece el proceso de autoevaluación integral que deberá implementar cada institución de salud, actividad prioritaria a la que los directivos están convocados y deberán proyectar sus esfuerzos en próximas etapas. El proceso de evaluación deberá ser participativo, o sea ejecutado por y para los colectivos. Una vez alcanzada la condición de Colectivo Moral, transitar por el camino hacia la condición de Excelencia de los servicios que brinda, esa es la mejor contribución al mejoramiento del estado de salud de su población.